Experiencias en Texas - Visitando a los vecinos | SMP

 

Nada nos separa. Lo que piensen y opinen unos cuantos, no afecta para nada lo que por siglos nos ha hecho amigos. Texas y el noreste de México están unidos por la raza, las tradiciones, la música, el clima, las familias, los olores y los sabores. El río que marca un norte y un sur es tan solo eso, una línea de agua que marca algunas diferencias pero que une una misma cultura.

Los que vivimos al sur del río reconocemos los viajes al norte como parte de nuestras vidas. Vamos de compras, vistamos amigos y familia; llevamos cosas y traemos otras; hacemos tratos y gozamos de lo bueno en ambos lados… pero en los sonidos, en los sabores y en los olores, nos encontramos a nosotros mismos. La carne, el humo, los mezquites, las nueces, las botas, el fuego, los hielos, las salsas, los sombreros y todo lo que da forma a nuestras reuniones, es prácticamente igual.

Nuestros viajes en ambos sentidos deben de mantenernos unidos. Las carreteras deben de ser lazos y debemos de aprovechar lo bueno que nos es común.

Cada vez que pensamos en nuestros recorridos por las ciudades del norte, hay recuerdos. Las horas en la carretera con nuestros padres; la compañía de los tíos y hermanos; los largos paseos con amigos; las carreteras de rectas infinitas en solitario, acompañados por la música y el paisaje de este rincón del mundo.

Todos estos recuerdos se vienen a la mente cuando vamos camino a Texas. No hay viaje que nos regale memorias, así que pase lo que pase seguiremos haciendo estas visitas que nos llenan de gusto.

De las ciudades que han sido consentidas desde siempre les contamos un poco.

3 favoritos texanos.

Laredo.

Aquí comienza el gran estado de Texas.

En esta ciudad aparte de la oferta de centros comerciales, hay que tomar en cuenta las opciones para pasar unos días de descanso en la tranquilidad.

Las actividades al aire libre en Lake Casa Blanca, como pesca, natación y paseos en bote, son perfectas para convivencia familiar en fin de semana. Hay áreas para hacer caminata, bici de montaña, canchas de beis, tenis, basquet y lo mejor de todo, una zona apartada para poder asar, con mesas, sillas, refrigeradores, electricidad y todo lo necesaria para una buena carnilla asada.

El campo de golf Casa Blanca es de acceso público y es una de las opciones para gozar de las mañanas frescas.

 

Si viajas con niños, pueden ir al impresionante planetario Tamiu Lamar Bruni Vergara o al Villa Antigua Border Heritage Museum, que muestra la forma en la que vivía la gente de la frontera a principios del siglo XX.

En la misma cuadra de este museo hay otros sitios históricos interesantes como The Republic of the Rio Grande Museum y la Catedral de San Agustín que data de finales del siglo XVIII.

Te recomendamos que cuando pases por Laredo, conozcas el Texas Travel Information Center. Ahí te puedan dar varias ideas para que te lances a lugares nuevos y aproveches mejor tu tiempo del otro lado. Búscalo en el #15551 de la I-35 N.

McAllen.

Está ciudad fronteriza está en la parte baja del valle del río Bravo o rio Grande (como le llaman los de por acá). A muchas personas les gusta viajar a esta zona por el clima sub tropical que permite hacer actividades al aire libre y jugar golf casi todo el año.

Tanto los parques como las reservas para protección de la fauna de esta parte de Texas permiten que los visitantes observen una gran cantidad de especies de aves que atraídas por las condiciones de la costa del Golfo de México, llegan aquí como parte de sus migraciones anuales. Los bird-watchers encuentran un paraíso en esta región.

Muchos de los huertos de la zona de McAllen ofrecen visitas y ahí se pueden pasar algunas horas. Town Lake en el Fireman´s Park es un lugar perfecto para pasar una tarde agradable a la orilla de un pequeño lago. Ahí los niños pueden rentar pequeños botes y cañas de pescar.

Si después de las compras en La Plaza, sobra un tiempo, recomendamos visitar la Quinta Mazatlán que no solo tiene el nombramiento de sitio histórico como ícono arquitectónico de esta zona del estado, sino que resulta muy agradable para dar un paseo en sus jardines llenos de plantas y aves.

Hay un paseo que ha sido muy popular por 30 años y que si no lo haz hecho, te recomendamos mucho. En el Riverside Club hay un bote  con capacidad hasta para 50 personas, que hace un tranquilo recorrido por el río Bravo. Sirve para paseos pero también para organizar fiestas privadas en la mera frontera.

San Marcos.

El río San Marcos ha atraído a la gente desde hace siglos. Las tribus nativas que poblaron las planicies tejanas, se asentaron en la orilla de esta fuente de agua cristalina y desde entonces, este tranquilo pueblo ha recibido visitantes de todas partes.

Para nadie es novedad que en San Marcos se encuentra el mayor centro comercial de Estados Unidos y por eso no te vamos a dar más detalles de los que tu sabes o puedes encontrar en la página premiumoutlets.com/outlet/san-marcos

Si te vas a lanzar de compras y eres de los nuestros, a quienes un día no le es es suficiente, te recomendamos hospedarte aquí mismo y aprovechar para recorrer algunos de los atractivos de este pueblo texano hasta la médula.

Aquí hay galerías como la 218 Co-op Gallery que ofrecen arte de artistas de la región a precios razonables. Las tiendas de muebles, recuerdos, restaurantes, cafés y bares del centro de San Marcos te pueden mantener entretenido por la tarde y la noche.

Hay un parque para llevar a los niños que no aguantan ni una hora más en el outlet. Pregunta por el Children´s Park y dedica unas horas al recreo de la familia.

Si viajas sin niños, te sugerimos que hagas el tour de cervecerías con Hooga Rides. Esta gente remodeló una antiguo autobús escolar y ahora lo utilizan para pasear a los verdaderos amantes de la buena cerveza, por algunas de las mejores micro cervecerías del pueblo. Olvídate de las tiendas por un rato y déjate atender.

Si vienes a San Marcos en los meses de calor no olvides tu traje de baño. Hay distintas formas de pasar horas en el río. Por ejemplo, si no te quieres meter al agua, hay un paseo en un bote con fondo de cristal que te relaja con las vistas de flora y fauna y con la tranquilidad. Este bote te lleva hasta el Spring Lake que es el manantial de donde surgen las aguas de este río.

Si eres más aventado, puedes tomar una corta clase y aprender a remar sobre tabla. Flotar en este río sobre tablas (tipo surf) es algo muy divertido y los jóvenes se pasan horas vueltos locos.

Otra opción para los nadadores es la de ir al Lions Club y renta una llanta infalible gigante para pasear cómodamente por el río. De junio a noviembre, esta es una alternativa perfecta para los que no son fanáticos de las compras.

Siempre de vuelta

Las vidas del noreste de México y del sur de Texas están unidas para siempre. Depende de nosotros como sabor aprovechar las muchas ventajas de esta hermandad histórica. Te recomendamos que sigas visitando las ciudades y pueblos que por generaciones nos han recibido con los brazos abiertos. La vecinos amables están esperando siempre.

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